El infarto que la medicina de siempre no habría visto venir
Ricardo tiene 47 años, juega futbol los domingos, no fuma, no tiene sobrepeso y su último chequeo de colesterol "salió normal". Por eso nadie —ni él, ni su médico de siempre— sospechaba nada. Hace tres semanas empezó a sentir un ardor raro en el pecho al subir escaleras. Lo atribuyó al café, al estrés, a dormir mal. Un día, cargando unas cajas, sintió el brazo izquierdo entumecido y una presión que no cedía. Llegó a urgencias a tiempo. Por poco. Y ahí, ya en terapia, salió el dato que nadie había buscado antes: tenía elevada una molécula de la que casi nadie habla, la lipoproteína(a).

Historias como la de Ricardo son, hoy, uno de los temas que más está moviendo a la cardiología preventiva: pacientes sin los factores de riesgo "clásicos" —sin fumar, sin obesidad, sin diabetes— que igual terminan en la sala de hemodinamia. Se les conoce como pacientes "SMuRFless", de las siglas en inglés para Standard Modifiable Risk Factors (SMuRFs: hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaquismo, obesidad o sedentarismo), y son justamente los que más se benefician de un cambio reciente en las guías internacionales de prevención.
Ese cambio se llama lipoproteína(a), o Lp(a). Es una partícula de grasa en la sangre que, a diferencia del colesterol LDL de siempre, no depende de tu dieta ni de tu estilo de vida: la determina tu genética, prácticamente se fija desde el nacimiento, y hoy se sabe que es una causa directa e independiente de infarto, embolia y estrechamiento de las válvulas del corazón. Lo revelador es esto: se puede medir con un solo análisis, una sola vez en la vida, y sin embargo casi nadie se lo ha hecho, porque casi ningún chequeo de rutina lo incluye todavía.
Las guías de cardiología preventiva más recientes ya están empujando a que esta prueba deje de ser la excepción y se vuelva parte de una valoración cardiovascular completa, junto con otros marcadores como la inflamación arterial y la apolipoproteína B, para encontrar a ese tipo de paciente "oculto": el que se ve sano en el papel, pero no lo está por dentro.
Esto no le quita peso a lo que ya sabíamos: en México hay más de 40 millones de personas con hipertensión y hasta 70% no lo sabe, y las muertes por enfermedades del corazón crecieron cerca de 80% en la última década. Lo que cambia es que ahora tenemos una herramienta más —y muy precisa— para encontrar el riesgo que antes se nos escapaba entre los pacientes que "se veían bien".
Por eso, si tienes antecedentes familiares de infarto o embolia a edad temprana, aunque tú te sientas perfectamente sano, vale la pena preguntar por este estudio. Y si simplemente no te has hecho una valoración cardiovascular completa en el último año, te invito a que vengas a Clínica Vitruvius en Querétaro. Ahí revisamos no solo lo que siempre se ha medido, sino también lo que apenas empieza a medirse, y que puede cambiar por completo la historia de alguien como Ricardo.
Cuídate. A veces el riesgo no está donde lo buscamos.
— Dr. José Luis Romero, Cardiólogo Intervencionista
Fuentes:
Cardioteca (2025). Prevención cardiovascular en 2026: biomarcadores, presión arterial y salud digital. https://www.cardioteca.com/prevencion/7723-prevencion-cardiovascular-en-2026-biomarcadores-presion-arterial-y-salud-digital.html
Clínica e Investigación en Arteriosclerosis (2026). Estándares SEA 2026 para el control global del riesgo vascular. https://www.elsevier.es/es-revista-clinica-e-investigacion-arteriosclerosis-15-articulo-estandares-sea-2026-el-control-S0214916825001329
Consultor Salud (2025). Muertes por enfermedades del corazón aumentan 80% en México en la última década, 40 millones de hipertensos sin diagnóstico. https://consultorsalud.com.mx/muertes-por-enfermedades-del-corazon-aument/
INEGI (2026). Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR). https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/edr/edr2025_ene-sep_CP.pdf




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