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Los datos también laten: cómo la información está cambiando el diagnóstico del corazón

Foto del escritor: Álvaro Martínez
Álvaro Martínez
2 ago
3 min de lectura

El infarto rara vez es el principio de la historia: casi siempre es el capítulo que pudimos haber reescrito.

En mis años atendiendo corazones, he aprendido algo que no aparece en los electrocardiogramas: la mayoría de los eventos cardiovasculares graves no llegan de sorpresa. Llegan después de años de señales silenciosas que nadie leyó a tiempo. Y hoy, por primera vez, tenemos herramientas capaces de leer esas señales antes de que el corazón alce la voz.

La analítica de datos es fundamental para la detección oportuna de riesgos cardíacos y vasculares.
La analítica de datos es fundamental para la detección oportuna de riesgos cardíacos y vasculares.

De la corazonada al dato

Durante décadas, evaluar el riesgo cardiovascular fue casi un arte intuitivo. Hoy es, además, una ciencia de datos. Al combinar variables tan cotidianas como la edad, la presión arterial, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes o la función renal, los algoritmos modernos estiman con notable precisión la probabilidad de sufrir un infarto o un evento vascular en los próximos 10 —e incluso 30— años.


Ese número no es una sentencia. Es una brújula. Nos dice dónde estamos parados y, sobre todo, cuánto podemos cambiar el rumbo.


Dos calculadoras que vale la pena conocer

PREVENT (American Heart Association). Es la herramienta más reciente y una de las más completas. Fue desarrollada a partir de información de más de seis millones de adultos y, por primera vez, integra la salud cardiovascular, renal y metabólica en un solo cálculo. Estima el riesgo a 10 y a 30 años en personas de 30 a 79 años sin enfermedad cardiovascular previa, e incorpora el riesgo de insuficiencia cardíaca, no solo de infarto o infarto cerebral. Un detalle importante: a diferencia de modelos anteriores, no utiliza la raza como variable, lo que la vuelve más equitativa.


SCORE2 (Sociedad Europea de Cardiología). Recomendada por las guías europeas de prevención, calcula el riesgo a 10 años de eventos cardiovasculares mortales y no mortales en adultos de 40 a 69 años sin enfermedad previa (su versión SCORE2-OP se extiende a personas mayores). Tiene la virtud de estar calibrada por regiones, reconociendo que el riesgo no es igual en todos los contextos.


Ambas están disponibles en línea de forma gratuita. Pero permítame ser claro en algo: el resultado es el comienzo de la conversación, no el final. Estas calculadoras se desarrollaron en poblaciones específicas y no sustituyen la mirada de un especialista que conoce su historia, su familia y su cuerpo.


La historia de Marisol

Marisol tiene 51 años, no fuma y se considera una persona sana. Llegó a consulta más por curiosidad que por preocupación: su padre había tenido un infarto a los 58. Se sentía perfectamente. Sin embargo, al capturar sus datos —presión ligeramente elevada, colesterol en el límite alto, antecedente familiar— su riesgo a 10 años resultó mayor de lo que cualquiera hubiera imaginado con solo verla.


Ese número, incómodo pero honesto, cambió la historia. Ajustamos su alimentación, incorporamos actividad física, controlamos su presión y su colesterol. Hoy Marisol no vive con miedo: vive con información. Y su corazón lo agradece.


Ella no llegó con síntomas. Llegó con datos. Esa es, precisamente, la diferencia entre reaccionar y prevenir.


Lo que quiero que se lleve de aquí

Conocer su riesgo cardiovascular es uno de los actos de autocuidado más poderosos —y más subestimados— que existen. Una calculadora puede darle una primera señal. Pero interpretar ese resultado, ponerlo en el contexto de su vida y trazar un plan realista es el trabajo de un cardiólogo.


Si tiene más de 40 años, antecedentes familiares, presión alta, colesterol elevado, diabetes o simplemente la sensación de que "debería revisarse", lo invito a hacerlo. No espere al síntoma. En Clínica Vitruvius convertimos sus datos en decisiones, y sus decisiones en años de vida con calidad.


Su corazón lleva tiempo hablándole en cifras. Vale la pena escucharlo a tiempo.

Dr. José Luis Romero Ibarra — Cardiología intervencionista Clínica Vitruvius · Hospital Ángeles Centro-Sur, Querétaro · Tel. 442 886 9937 · vitruvius.mx


Referencias

  1. Khan SS, Matsushita K, Sang Y, et al. Development and Validation of the American Heart Association's Predicting Risk of Cardiovascular Disease EVENTs (PREVENT) Equations. Circulation. 2024;149(6):430–449.

  2. American Heart Association. Leading cardiologists reveal new heart disease risk calculator (PREVENT). Newsroom AHA, noviembre 2023 (actualizado enero 2024).

  3. SCORE2 Working Group and ESC Cardiovascular Risk Collaboration. SCORE2 risk prediction algorithms: new models to estimate 10-year risk of cardiovascular disease in Europe. European Heart Journal. 2021;42(25):2439–2454.

  4. Visseren FLJ, Mach F, Smulders YM, et al. 2021 ESC Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. European Heart Journal. 2021;42(34):3227–3337.

  5. Razavi AC, Patel J, Mehta LS, et al. Updates in Cardiovascular Disease Risk Assessment: An International Perspective. American College of Cardiology. 2025.

 
 
 

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